Donde siempre te espero . . .
Fue en aquel lugar, donde encontré tu esencia
y comencé a vivir, una vez más.
sola me encuentro entre las calles apagadas recordándote.
No hay refugio que apague el dolor, ni que esconda un poco el
trajín de esta rutina, de mi estúpida vida.
El sonido del silencio se acopla con mis miedos, haciéndome vibrar de temor.
Un infierno busca en mí, algo que hace tiempo escogí, el honor de no sonreír y el de no poder seguir.
Una derrota sumada a una duda, por eso, mi amor, no veo las horas de tenerte en mis brazos…
Calmando a mis ansias, donde siempre te espero… donde siempre te espero.

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